Hijos de gatos

No pocas veces la ciencia se ha planteado si el talento se hereda o se construye a lo largo del tiempo. Aunque algunos aseguran que se cultiva en función de las circunstancias, sabemos que muchos rasgos físicos o psíquicos vienen en los genes.

En ese caso, las sagas de artistas bien podrían tener una explicación científica. Algunas investigaciones demostraron, por ejemplo, la importancia de la carga genética a la hora de tener habilidades musicales; lo que nos llevaría a pensar que las aptitudes creativas tienen más probabilidades de pasar una generación a otra.

Tanto así que, al parecer ciertos talentos corren desde las raíces hasta el pecho en algunas familias. Basta mirar a nuestro alrededor para comprobar la existencia de estirpes con talentos compartidos en Cuba.

Aunque las conexiones con el arte pueden venir de ambos progenitores, en Tunturuntu nos gustaría descubrirte algunas herencias de padres a hijos en el panorama musical cubano.

Que sirva este reconocimiento como homenaje a las figuras paternas que, en cuestiones de crianza y formación, muchas veces son relegados a un segundo plano. ¡Acompáñanos!

1. Bebo Valdés y Chucho Valdés

Estamos ante dos monumentos de la música cubana. Bebo tiene su propio y destacado sitio entre los mejores directores de orquestas, compositores y pianistas de trascendencia. Su hijo Chucho, es también un importante compositor, pianista y arreglista, considerado la figura más influyente en la historia moderna del jazz afro-cubano.

2. Los López-Nussa

Recientemente, Ruy Adrián López-Nussa nos deleitó con el éxito de su primer álbum: Dos Lenguajes. A Ruy le viene también el talento en la sangre, es heredero de una familia de músicos excepcionales.

Le preceden su padre, Ruy López-Nussa, destacadísimo percusionista cubano, y su hermano mayor Harold López−Nussa, uno de los más representativos pianistas de la escena jazzística contemporánea de la isla.

3. Los Formell

Compositor, contrabajista y guitarrista, Juan Formellfundó y llevó a la mítica orquesta Los Van Van, a ser “el tren de la música” bailable en la isla. En pocas palabras: “un musicazo” de este país.

Su hijo Samuel, prominente percusionista, mantiene y enriquece hoy el legado de su padre frente a los Van Van. También en la orquesta está Vanessa Formell, defendiendo “a capa y espada”su herencia musical, con esa voz melodiosa que bien mueve multitudes.De la familia Formell se esperan otros nuevos talentos…

4. Pablo Milanés y sus hijas

Pablo, fundador del movimiento de la Nueva Trova en Cuba, es reconocido a nivel internacional por composiciones como “Yolanda” o “El breve espacio en que no estás”.

Entre sus hijos, hay mujeres que encantan por sus voces: Haydée, Suilén y Lynn. Rodeadas en su niñez de música “de la buena”, estas chicas cosechan éxitos de forma independiente, haciendo gala a su estirpe. Las veces que Pablo ha compartido escenario con alguna de ellas, nos han devuelto conmovedoras interpretaciones.

Probablemente, estos hijos e hijas también leguen a su descendencia,en un acto cíclico y renovador, las habilidades y el amor por la música, para cultivar y enriquecer el virtuosismo que caracteriza el panorama musical de esta isla. Enseñar y transmitir pasiones, es en sí mismo, un talento.