TUMBAS FAMOSAS: LA NECRÓPOLIS DE COLÓN

Aunque un cementerio no sea considerado un lugar divertido, La Necrópolis de Cristóbal Colón se considera uno de los lugares con más historia en toda La Habana. Reconocido por sus interesantes y majestuosas tumbas, este cementerio, cuenta con tours guiados que muestran las más llamativas y curiosas obras de arte. Dedicado a la figura de Cristóbal Colón y fundado en 1987, cuenta con  una portada principal de 21 metros de altura y 34 de largo. Hoy te traemos cinco de sus más famosas tumbas.

La milagrosa:
La tumba de La Milagrosa corresponde a Amelia Goyri de la Hoz. Su muerte ocurrió mientras daba a luz a su bebe y este fue enterrado junto a ella. Luego de algunos años, al destapar su tumba, el cuerpo de su bebe fue encontrado en sus brazos. Desde entonces los cubanos acuden a su tumba en busca de milagros.

La tumba del dominó:
Esta tumba se realizó en honor a una jugadora de dominó que, justo al final de su partida, tenía la ficha del doble tres para ganar, sin embargo su oponente logró jugar antes que ella, causando tanta ira en la mujer, que esta sufrió un ataque al corazón, mientras sostenía la ficha del doble tres en la mano.
La tumba de los bomberos:
Este mausoleo está construido para recordar a los bomberos fallecidos en el establecimiento de un hombre llamado Asis. Fue tan grande el fuego que estos murieron sin poder salir de la tienda. En la torre se pueden apreciar las caras de los bomberos fallecidos y un ángel con los ojos tapados que representa la injusticia de tal acto.

La tumba de la primera mujer divorciada:
Según dicen, esta mujer, se enamoró perdidamente de un cubano y, buscando su divorcio, viajó hasta el Vaticano para pedir la nulidad de su matrimonio. Luego de lograrlo se casó con un joven cubano, pero siempre fue mal vista por su decisión.

La tumba del perro:
La historia de esta tumba es una que llega a los corazones de todos. Cuentan que esta señora iba a todos lados con su perro, por ello, al fallecer la mujer, el perro visitó todos los días la tumba hasta morir ahí mismo.