Mapear el diseño en Cuba

Al cierre de 2020, algunos comentarios y críticas encendieron las redes sociales desde Cuba, a propósito del estreno del cartel de la 42 edición del Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano.

“Lo que recetó el doctor”, fue el título de la propuesta gráfica y se valió de la cubanísima indicación médica, como pretexto para prescribir “cine”, en medio de una crisis sanitaria. Un festival atípico, un cartel diferente, un mundo de pandemia y virus.

Del diálogo entre adeptos y críticos–a veces más o menos encendido- sobre la visualidad de la propuesta, subyace una idea que sobrepasa incluso, los valores propios de la obra gráfica, y se trata precisamente, del escrutinio ciudadano sobre un producto de diseño, como elemento trascendental en el panorama visual cubano.

De manera general, elcartelcuenta con mucho arraigo cultural en Cuba, es como «el niño lindo» dentro del diseño, aseguraNelson Ponce, destacado diseñador cubano, en entrevista a un medio nacional. 

Precisamente, el cartel como recurso gráfico, es uno de los elementos que hace trascender el diseño cubano dentro de la cultura latinoamericana, incluso, mundial. Se habla de épocas doradas, pero, en cualquier caso, las producciones casisiempre están relacionadas de forma histórica, con entidades culturales como el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC), Casa de las Américas y otras tantas.

fresa y chocolate

Algunos autores concuerdan en que la historia de Cuba tras 1959, bien puede ser narrada por los carteles de cine. Algunos de sus exponentes más destacados fueron Eduardo Muñoz Bachs, autor de varias obras que identificaron en la memoria colectiva a varios filmes cubanos o extranjeros; también Ernesto Ferrán, con el cartel creado para la célebre cinta Fresa y chocolate y, además,descuellan otros como Alfredo Rostgaard y más recientemente, el propio Nelson Ponce.

En la isla, descansa únicamente sobre el Instituto Superior de Diseño (ISDI) la formación de profesionales de este tipo (industriales y gráficos). Con una fuerte influenciade la Bauhaus, escuela que contribuyó a revolucionar el mundo del diseño, el ISDI gradúa todos los años a profesionales que se insertan en las dinámicas de la sociedad.

Pero, ¿qué aporta realmente el diseño? Mucho se ha discurrido desde el punto de vista teórico sobre el tema. A ciencia cierta, ser diseñador conlleva una enorme responsabilidad, si partimos que todo lo que deriva de su trabajo (productos gráficos e industriales) incide en la vida simbólica y material de las personas.

Desde la concepción de una silla, la visualidad de un libro o simplemente, una prenda de vestir, el diseño desempeña un rol determinante en cómo nos relacionamos con los objetos que están a nuestro alrededor. No es absoluto eso de decir que “todo lo que nos rodea fue diseñado y, por tanto, es diseño”.

Quizás la producción de carteles sea la vertiente más conocida y que suscite a la vez, más debate entre la ciudadanía, pero no es la única. Dentro de los terrenos gráfico e industrial, muchos diseñadores en Cuba se vinculan a emprendimientos de diversa índole: restaurantes, agencias publicitarias yde realización audiovisual, diseño de modas, cooperativas de construcción, equipos de desarrollo informático…

Diseñar -desde y para- los entornos digitales también ha favorecido la visibilidad de una figura como el diseñador dentro de los equipos de trabajo. Probablemente, hoy ninguna institución o emprendimiento se conciba sin sitio web, sin gestión de redes sociales, o al menos sin materiales promocionales; incluso, algunos proyectoscumplensuspropósitos a través de una simple aplicación móvil. En todos los casos, resulta imprescindible y medular la mano de uno o varios diseñadores.

Si conoces a alguno, ¡felicítalo siempre que puedas! Aunque no sea la fecha señalada para homenajearlos, que es justo el 27 de abril de cada. Normalmente los diseñadores se debaten entre el deber ser, las aspiraciones de los clientes y las vías más económicas y expeditas de realizar sus encargos. No en vano haypor ahí hay una campaña que reza: “Abraza a un diseñador estresado”.