El camino del sí: Eyeife

Por Sara Sánchez

Seguramente nació como nacen los sueños: con mucho empuje y fuerza detrás, con piedras suficientes en el camino y un largo trecho por recorrer. Pero nada de eso le detuvo, ni le hizo vacilar. De a poco, el Festival de música electrónica cubano, Eyeife, se convirtió en el mayor evento de la isla en privilegiar el género… sus últimas ediciones lo confirman y las grandes figuras (que se coordinaron con los exponentes del patio de manera increíble, vale aclararlo) y el público que las acompañó dan fe de ello.

No en vano la edición de 2019 marcaba un antes y un después. Esa, su tercera convocatoria, arrastraba a nombres como Chip E de Estados Unidos, quien catalogara Eyeife como “el gran escaparate del género electrónica en Cuba”. Para Chip E, no hubo fronteras con el idioma, con el clima, con la edad…y es que eso también busca el festival, la integración, la comodidad, las sinergias…

Pero muchos más sorprendieron esa última vez, como Ley Dj, la primera Dj española en presentarse en un festival de este tipo en el Caribe. Ella entusiasta, subió no solo a pinchar, sino a reclamar un sitio para las mujeres sobre una tarima, que sabemos históricamente ha sido privilegiada para los hombres. Tanto así que sorprendió con un show donde se integró hasta el himno más tarareado en esos días en el mundo, “Un violador en mi camino”, un performance que en Eyeife encontró casa y abrigo.

De la península ibérica se sumaron otros como Albert Neve, ese que nunca había visitado el país, y que soñaba con acercarse a la cultura cubana, vivirla, disfrutarla como anunciaba en sus post. Y mira si fue así, que bajo la fuerte lluvia que amenazó la última madrugada de presentaciones en 2019 no se detuvo, por respeto al público que permaneció fiel, y por el impulso que le dio saberse parte de una iniciativa que abriría nuevos caminos ara la música electrónica en Cuba. Fue un show memorable, así lo recuerda, y lo aseguran las imágenes del momento.

Pero de nostalgias no se vive. Llegó el 2020 y con ello la pandemia que dejó paralizado el mundo, no solo de los espectáculos, sino el de verdad, el de cada uno de nosotros, y de muchos modos posibles. Por supuesto que Eyeife, aunque celebra a finales de año su encuentro físico, no quedó excepto de tener que repensarse. Y así fue… Ya sus redes anuncian una edición online que ocupará los mejores bits de la isla del 9 al 12 de diciembre. Porque si bien es cierto que la alegría del abrazo nada la suplanta, que la emoción de las luces, el espacio abierto, la música que resuena en los oídos, nada la supera, al menos, estar, seguir estando para los seguidores, es importante.

Ya se dejan saber los primeros artistas que acompañan esta edición desde las redes. Se dice que trae a encuentro algunos de los participantes de la edición Eyeife 2019 y hasta se especula sobre la presencia de alguno de los representantes más significativos e influyentes de la escena musical electrónica de España, aunque el propio festival no confirma el line up todavía. Así mismo se conoce de la posible presencia de Dj Cuba, Jhonex, Leo Milano, DaLe, entre muchos otros cubanos dedicados al espacio electrónico.

Ahora sí, y no podía ser de otro modo, ya se dio a conocer de la presentación de de Suilán Milanés, estrechamente ligada al festival desde sus primeros pasos, y el multipremiado creador Edesio Alejandro, quienes además participaron como jurado del recientemente concluido Concurso Eyeife. De este concurso, parece ser que se suman a la tarima este año también losganadores.

Vocablo de origen yoruba, Eyeife, significa un sí rotundo y un fuerte camino que se pretende. Y eso mismo implica el Festival de Música Electrónica más grande que se celebra en el archipiélago desde 2017… Este 2020, el evento, aunque en otras dimensiones, llega con esa misma fuerza de los principios cuando se creía en lo imposible. Eyeife se acomoda a lo que implica, y apuesta por sus raíces… esas que contra viento y marea lo mueven adelante, y con los bits de la buena música, emprende camino, esta vez, desde las redes. Valdría la pena, quedarse para ver.